No sólo protegen; también aumentan tu rendimiento.

Los protectores bucales protegen el labio, el maxilar y los dientes superiores, que son las áreas donde se producen la mayor parte de las lesiones dentales durante la práctica deportiva. Facilitan la postura correcta y alineada de nuestro cuello, mandíbula y cabeza, mejorando por tanto nuestro equilibrio. Incluso pueden llegar a aumentar nuestra fuerza. Hay estudios que han comprobado que nuestros niveles de fuerza aumentan si apretamos los dientes. Un protector bucal nos permite hacerlo sin arriesgar la dentadura.

Share this entry
Donostia
Vitoria