Durante el embarazo, principalmente por razones hormonales, las encías van a ser más susceptibles a la inflamación, con los riesgos que esto implica: sufrir de manera más directa enfermedades bucales.

Si no tratamos los problemas de las encías, ponemos en riesgo nuestra salud y la del bebé. Por ello es fundamental prevenir las inflamaciones y cuidar las encías durante el embarazo. Pero, ¿cómo conseguirlo?

Empezaremos señalando que lo habitual es que a las mujeres embarazadas en algún momento les sangren las encías, ya que estas, al igual que las membranas mucosas nasales, se inflaman y tienden a sangrar con facilidad debido al las hormonas. Pero si al sangrado que podemos considerar más o menos dentro de lo normal (aunque es una de las molestias poco conocidas del embarazo) le sumamos enrojecimiento, sensibilidad, inflamación… podemos estar hablando de algo más serio.

La enfermedad periodontal se desarrolla de forma más aguda durante el embarazo. Y es habitual que en casos de una periodontitis leve e incluso en casos en los que el estado de las encías era correcto, durante el embarazo se complique ese tipo de enfermedad periodontal. Debido a este riesgo siempre recomendamos que las revisiones periódicas sean cada 3 meses en el caso de embarazadas.

 

Fotos | iStock

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